Se tomó más de 3 minutos
para estirarse por la mañana
nunca había tomado
tanto tiempo para esa actividad.
Aún perezeando,
con unas cuantas dudas en la mente,
un sorbo de agua,
“el mundo hoy se me va a quedar corto”.
Empezó a reflexionar,
que se iba a poner ante tan especial día,
no quisiera el mundo se le viniera encima y la encontrara despeinada,
entonces se recordo que en aquella caja alta
estaba aquella linda falda
y se vistio, y se arreglo, se maquillo un poco los ojos
la boca, la mente e incluso un poco el alma
y se puso los zapatos altos que la hacían ver más fuerte
lista para que viniera el mundo a encontrarla
y se le quedara corto en el intento
no vaya a ser que los recuerdos la hirieran
y ella no estuviera presentable.
Un poco de perfume, dientes lavados,
el bolsito que colgaba en aquel gancho oxidado por el tiempo en la mano
momento de partir a encontrarme.
Se detuvo en el parque,
el mismo viejo parque que le habia oido
y en la misma banca blanca que sus lágrimas habían lavado,
tantas veces como para que llevar la cuenta fuera iluso,
se sentó a reflexionar acerca de aquel día.
Se vinieron los recuerdos,
empezo a arder la memoria
y desempolvo los momentos
tratando de no ensuciar nada
y el mundo giraba a su alrededor
y ella giraba alrededor del mundo.
Se le empezaron a caer las ilusiones
la golpearon en la frente unas cuantas decepciones
el tiempo la rasguño
y ella ahí sentada
contemplando la imagen
solo sonrio
pensando que dicha andaba presentable.
A lo lejos entre el polvo y toda la neblina
reconocio la mirada tan conocida
sus ojos seguían encajando justo en los de él
y con lo sombrío y lo oscuro
el tiempo paralizado empezo a moverse en cámara lenta
y en los segundos que duro el momento de miradas
todo tuvo sentido
le dijo los secretos que habia guardado este tiempo
el le explico nuevamente como no la necesitaba
y ella le suplico que se quedara, que cambiara, que le explicara, que intentara
y el le volvio a decir con sus ojos en segundos como no le interesaba
y el mundo se empezó a quedar corto
ante las palabras que no se pronunciaban pero ella veía
y la lágrima que escondía tuvo eco entre las hojas
y el sonido del eco les distrajo un segundo
pero manteniendo firme siempre el verse
ella le pidio que se quedara
y el se nego a hacerlo
se nego a mirarla, se nego a amarla
se nego a escuchar la magia
y se cegaron los recuerdos
y se cegaron las miradas
y todo giro de nuevo en la espiral que no cambia pero engaña
y los ojos que encajaban con los de ella para complementarla
en un segundo ya no estaban
y ella ahí presentable
empezo como otras tardes
a entretejer, a soñar
reflexionar e imaginar
necesitarlo y recordarlo
como lo vivo que una vez fue
y el mundo se le vino encima
pero ella estaba presentable
y lloro hasta que se le acabaron las lágrimas
y se fue a casa pensando y recitando
las palabra del ayer
y se durmio en la memoria
y se durmio en lo incierto
dejando todo listo
para su encuentro de mañana,
no fuera a ser que
también se le volviera a quedar el mundo corto
y la sorprendiera de un momento a otro
el caos en la puerta
y ella sin arreglarse tuviera que someterse
a sufrirlo una vez más.
Por: Michelle Fuster










